Soy divina, potente, encantadora. ¿Está mal que me fascine? No, imposible evitarlo.
Hmmmm...tengo una piel que derrite a cualquiera, unos ojos vibrantes y llenos de vida, una sonrisa pícara y dulce, unos labios carnosos y sensuales...hmmm...¡Divina!
Antes no lo era tan a simple vista, eh, pero ahora la magia se desprende de mis poros.
Lo tengo TODO: belleza, personalidad, encanto, inteligencia. No es vanidad, es honestidad. :)
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